De pronto, supe que podía besar su cuello o la comisura de sus labios, con absoluta impunidad. Supe que me dejaría hacerlo, y hasta que cerraría los ojos, como enseña Hollywood.
lunes, 16 de agosto de 2010
Tú asesina, que nosotras limpiamos la sangre
Son casi las dos de la mañana, y yo no puedo dormir, me he puesto a ver una película ( Tú asesina que nosotras limpiamos la sangre). No sé que hacer, todo vuelve, todo me preocupa, ¿porqué es todo tan complicado?
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